Un viaje express el 2017 por trabajo a Miami, donde encontré un encanto mayor que mis prejuicios.


























Un viaje express el 2017 por trabajo a Miami, donde encontré un encanto mayor que mis prejuicios.
Hola de nuevo!
Acá les la segunda parte de nuestro viaje a Colombia, la que por supuesto tiene infinidad de fotos de naturaleza y paisajes, así que partamos por el comienzo.
Nuestro tour por el eje cafetero partió muy nublado y lluvioso en un bus camino a la pequeña ciudad de Armenia (cosa que quizás debimos haber omitido ya que para quien no anda en auto no es muy atractiva). Ya instalados fuimos a buscar dónde almorzar una “bandeja paisa” ya que es característica de la zona y la encontramos :) . Todo lo que pudimos recorrer esa tarde fue entre una fuerte lluvia que se compadecía de nosotros de vez en cuando, por lo que decidimos refugiarnos en una cafetería (muuuuy turística y bella) a comer y tomarnos un chocolate caliente (sí, es zona cafetera, pero también chocolatera así que no me juzguen).
Al día siguiente partimos al terminal de buses a tomar una micro que nos llevaría al Parque del café. En un principio teníamos dudas ya que pensábamos que era sólo un parque de diversiones, pero en verdad tenía muuucho más que eso. Llegamos a la entrada donde está el museo del café, hay una cafetería y se tiene la vista a todo un valle y a sus funiculares para bajar al parque. Instintivamente decidí bajar por un costado donde había un camino hacia el “bosque encantado” el que me dejó ALUCINADA con su belleza y variedad de plantas (también habían esculturas de personajes mitológicos, pero no estaban muy bien hechos así que fueron omitidos de las fotos). Monsteras gigantes, flores y miles de plantas que no conocía; una más bella o particular que la otra. Terminado el bosque llegamos abajo a la parte de los juegos, habían muchas montañas rusas a las que no tenía ninguna intención de subirme (no soy fan, pero además con los cambios de altura estaba más mareada de lo normal). Sí nos subimos a un juego de agua (con mucho miedo que se mojara mi cámara) y a una rueda en que las cabinas individuales giraban y te permitía ver esa parte del parque desde la altura. Dentro del parque habían un tren para recorrer, un patio de comidas, paseos a caballo, y muchas actividades y juegos, era para quedarse varios días si vas con niños (o sólo, por qué no). Por la bajada paralela al bosque estaba el proceso del café, donde muestran el cultivo, el crecimiento de la planta, te explican de la cosecha, los procesos y máquinas que usan para su uso final.
Volvimos a Armenia solo para partir a nuestro nuevo destino: Salento. Un pueblito hermoso, muuuy turístico que nos recibió con lluvia también. Llegamos de noche así que no pudimos ver mucho, solo que habían muchos turistas. Para el día siguiente nuestro panorama fue ir al Valle de Cocora, lugar hermoso de donde está inspirada la película Encanto. Para el paseo al valle tuvimos que tomar un Willys, una especie de Jeep-boogie muy antiguo donde subían gente a como de lugar, gente colgando atrás, sin ninguna medida de seguridad, pero pareciera ser que esa era la costumbre. Llegamos al Valle con bastante neblina y comenzamos con la caminata que era bastante más larga de lo que yo esperaba, estaba apenas (otras personas estaba igual), pero el paisaje y las palmeras gigantes entre la neblina me obligaban a seguir.
Al llegar al valle habían otros atractivos y sectores para sacarse fotos, algunos muy inspirados en Encanto, pero claramente cobraban aparte y las filas eran enormes, así que nos saltamos esa parte (tampoco tomé fotos, lo siento)
Después de toda la caminata volvimos a cambiarnos del Hostal a un Hotel muy hermoso en la parte más alta del pueblo. Pasamos a almorzar a un lugar fancy por ahí y dimos vueltas por el pueblo sacando fotos a las preciosas fachadas y subimos también una escalera satánica que nos llevaba a una gran vista del pueblo (por supuesto que la escalera era muy religiosa y tenía la procesión de Cristo en cada zona de descanso, yo por mientras solo pensaba en satán).
A la mañana siguiente descasamos y nos tomamos un contundentísimo (creo que inventé esa palabra) desayuno en el Hotel y nos despedimos de Salento para ir a nuestro próximo destino: las termas Santa Rosa de Cabal.
Tomamos un bus a Pereira, micro a Santa Rosa y después un Willy compartido con una famiilia Colombiana hacia el Hotel. El camino, como podrán imaginar y ver más abajo, estaba lleno de vegetación, cascadas, mantos de eva gigantes y casitas perdidas. El lugar del hotel era hermoso, rodeado de montañas, cascadas y piscinas lo que lo hacía un lugar extremadamente húmedo (nada se secaba, NUNCA). Caminamos, comimos unas hamburrguesitas, descansamos y en la tarde/noche nos fuimos a meter a las distintas piscinas del lugar.
A la mañana siguiente mi pololo pidió el clásico desayuno que incluía el chorizo santarroseño (perdón pero yo en la mañana no puedo), yo pedí el desayuno más turísticos (todo incluía huevos en todo caso). Recorrimos los alrededores y partimos de vuelta a Pereira, donde tomaríamos el vuelo al día siguiente. Esa ciudad era un poco menos turística y nos tocó lluvia también, pero tuvimos uno de los mejores almuerzos de todo el paseo en ‘Latino cocina local’, yo me pedí un enconcado de pescado que estuvo maravilloso y lo que se pidió Diego que no recuerdo su nombre, estuvo exquisito también.
Recorrimos la ciudad dentro de lo que nos permitió la lluvia y la oscuridad y nos guardamos para nuestro próximo destino: Medellín, que leerrán en otro Post ya que esto se ha hecho eteeeerno. Gracias por leer si llegaste hasta acá :)
Nos vemos en el próximo Post!
Durante todo este tiempo de pandemia dejé botado este blog (aun teniendo algunos viajes antiguos pendientes) pero decidí volver con este, mi primer viaje fuera de Chile desde la pandemia (junto a mi pololo), en esta oportunidad volamos a Colombia, para recorrer Bogotá, el eje cafetero (Armenia, Salento, Santa Rosa de Cabal) terminando en Medellín (e resume: oiga que parajes más preciosos)
En este post nos concentraremos solo en Bogotá, donde estuvimos 4 días conociendo esta ciudad que desconocía que tenía tantas subidas, en la que mi cuerpo además tendría que acostumbrarse de a poco a la altura (2.640 mts sobre nivel del mar). Turistear con mascarilla e esas circunstancias tampoco fue tan fácil.
Partimos en dirección al centro de la ciudad (nos quedamos en el sector La Candelaria a una distancia caminable del centro) con un día semisoleado y menos caluroso de lo que esperaba (el clima era parecido a Valparaíso). Parte del centro, cerca de los edificios gubernamentales tenían mucha vigilancia y militares frente a calle cerradas evitando el paso peatonal, eso fue un poco chocante para quien anda turisteando y quiere conocer (además que obligaba a uno a darse vueltas más largas). Seguimos conociendo hacia la Candelaria y sus fachadas hermosas y coloridas y terminamos el día en una pastelería francesa donde no alcancé a tomar fotos porque el cansancio me ganó y el silloncito donde me senté me consumió, pero el eclair de café que comí estaba delicioso, así que imagínenselo.
El segundo día partió con un desayuno contundente en un local llamado Hibiscus (yo no tomo mucho café, así que bienvenido el chocolate caliente con arepas). Fuimos al Museo del Oro (muy hermoso) y después fuimos al famoso teleferico de Monserrate, donde el día nublado no nos dejó ver la ciudad en su esplendor, pero se veía su belleza e inmensidad de todas formas. Volvimos a descansar al departamento y en la noche fuimos a cenar y conocer el sector de Chapineros, donde encontramos una cevichería con un propuesta bien interesante.
Creo que ya lo había escrito en el blog de Cartagena de Indias, pero Limonada de coco: TQM
El 3er día hicimos el tour hacia la Caterdral de sal, en la localidad de Zipaquirá. La Catedral esta hecha bajo una mina de sal que convirtieron en este gran atractivo turístico religioso (en Colombia son bastante más religiosos que en mi país y se ve sobretodo en el turismo). Fue extraño encontrarse con todo este centro túristico bajo tierra, con muchas tiendas, souvernirs y hasta una pequeña sala de cine. Un detalle importante de destacar es que muchos de los artistas que trabajaron en la construcción eran de la misma zona. Almorzamos en Zipaquirá y pedí el plato con más proteínas que voy a ver en mi vida, una Frijolada gigante (no me pude comer todo porque estaba un poco mareada de la mina y tampoco me gusta taaanto la carne y era demasiada comida).
Cuarto día y lo comenzamos en a otra pastelería francesa, La Tartería, que tenía un desayuno delicioso y variado a muy buen precio. Conocimos después el museo de Botero, el que me sorprendió con su enorme colección personal de arte de Vanguardias europeas incluyendo a Dali, Beckmann, Picasso, Bacon, Monet, Calder, etc. Más tarde fuimos al sector de Chicó, sector más pituco, donde hay más tiendas, parques, restaurantes y donde cumplí mi propósito de comprarme un pijama veraniego (fabricación 100% colombiana cabe destacar).
Nuestra despedida de Bogotá fue en un bar llamado El mono bandido, que tiene una dinámica de mandarse mensajitos entre mesas de soleros en servilletas que los meseros entregan al azar (creo). nosotros no íbamos en plan solteros, así que sólo veíamos como funcionaba. En todo caso la ambientación estaba muy buena y mi soda de fruta con piña y romero ahumado estaba deliciosa. Los taquitos de camarón que pedimos estaban increíbles 10/10, si pueden ir, por favor pídanlos.
Y así termina nuestro viaje en bogotá, nos movimos principalmente caminando y en uber, que era muy barato de usar allá (en Medellin era más caro por si acaso).
Gracias Bogotá! Fuiste más fría y montañosa de lo que esperaba, pero hermosa igual.
Bodypositour:
(Mundo antiguo-pre Covid)
La Anto Larraín (comunicadora feminista y activista del cuerpo) me invitó a fotografiar en este gran proyecto que tenía en mente: viajar por diferentes playas de Chile para convocar y charlar con mujeres (y con quien quisiera asistir) sobre las inseguridades y problemas respecto a eso: ir a una playa, ponerse traje de baño y disfrutar o bañarse libremente. Toda la experiencia como podrán adivinar fue increíble, emocionante y liberadora (a pesar de terminar con la peor quemadura de mi vida, ya les contaré).
Para los que no conocen esta larga y delgada faja llamada Chile, las distancias entre las ciudades y playas es grande, por lo que implicaba moverse grandes distancias en avión, auto o bus. Así que partió la primera aventura tomando un vuelo de 1.700 kilómetros hacia Iquique, junto a la Maca, productora y a la Maru, quien grabó toda la experiencia en video. Llegamos a la ciudad y nos recibieron muy amablemente, la Anto hizo promoción del evento en una radio apenas llegamos, conocimos parte de la ciudad y el lugar donde nos instalaríamos al día siguiente.
A la mañana siguiente y luego de solucionar algunos aspectos técnicos nos juntamos en la playa y comenzaron a llegar las primeras personas (unas chiquillas incluso hicieron una torta especial para la ocasión), jóvenes, niñas, trans, mujeres de edad, todes escucharon y compartieron sus historias, las dificultades de ser mujer, tener cuerpos distintos y enfrentarse a la vergüenza o incomodidad de ir a la playa. Fue hermoso ver como todas se sintieron apoyadas y se atrevieron a bañarse, algunas no se había puesto traje de baño en años.
Después de fotos, guardar las cosas y tomar nuestras pertenencias partimos directo al terminal de buses para nuestro próximo destino, Antofagasta. El viaje fue largo pero el paisaje era hermoso, luego de 6-7 horas llegamos de noche a la ciudad, recorrimos un poco, visualizamos la próxima locación, comimos pizza y fuimos a descansar para esperar el próximo día. Fue en esa noche en que vi que el bloqueador que me puse en la mañana no fue suficiente y mi espalda estaba como jaiba y ardiendo, así que ahí estuve aplicando crema y reutilizando unas mascarillas faciales en mi espalda. A la mañana siguiente partimos a la playa (ya olvidé su nombre pero era muy bonita). Esta vez sí estuve aplicándome varias veces bloqueador para no seguir sufriendo. Comenzaron a llegar diferentes personas y comenzó la charla y desahogo nuevamente, es tan fuerte escuchar las historias de discriminación, miedos, abuso y bullying y tan bonito ver como empiezan a crear lazos entre ellas mismas para acompañarse y vencer un miedo que puede ser tan nimio para algunos y tan grande para otras. Terminada la charla fuimos a almorzar para después buscar nuestras cosas y partir al aeropuerto de vuelta (donde unas asistentes a la charla muy amablemente nos llevaron). Cansadísimas, insoladas y con el corazón lleno llegamos a Santiago terminando la primera gira del Bodypositour.
Lamentablemente no pude asistir a la segunda parte del tour que fue al sur (Dichato, Valdivia y Puerto Varas), ya que tenía planificado mi viaje a Cartagena de indias que pueden ver acá https://www.pilarcastroe.com/blog/cartagena-de-indias1
La tercera parte del tour a fines de Febrero fue a la parte más céntrica de Chile (la más convocante también), partimos en auto hacia La Serena (aproximadamente 4 horas de viaje con la correspondiente para en Huentelauquén para comer empanadas) llegamos de noche a organizarnos para el próximo día y dormir. La mañana siguiente amaneció muy nublado y chispeando, tomamos un gran desayuno y a pesar de nuestros temores la gente sí empezó a llegar. Comenzamos a escuchar las historias y muchas se empezaron a repetir, patrones parecidos, historias de dolor, falta de aceptación, entornos o familias tóxicas, etc. Luego del momento de desahogo el cielo comenzó a abrirse y partieron al mar (a quienes no conocen Chile, el agua del mar es usualmente muy helada), fueron y se bañaron personas que hace años también que no se metían al mar viviendo a unas cuadras.
Después de la experiencia comenzamos el viaje hacia el último destino del tour: Viña del mar. La situación estaba un poco complicada ya que coincidía con el Festival de Viña del mar y con las protestas que se iban a realizar, estábamos preocupadas por la gente, pero por suerte salió todo bien. Esta última reunión se hizo en la tarde, por lo que aprovechamos de ir a Valparaíso a recorrer un poco y comer nuestro desayuno/almuerzo. Empezamos a buscar el lugar para instalarnos y a buscar quitasoles para proteger a la gente, lo que no esperábamos es que fueran taaantas personas. Nuevamente muchas historias de mujeres, hombres, niñas, mamás, pasando por mucha emocionalidad (y calor también). Luego de meterse al mar logramos juntar a esa gran cantidad de gente para la foto final, terminando así esta increíble experiencia del Bodypositour.
Todo esto fue registrado en video para Youtube y pueden ver todos los capítulos (son 4) en el video al final de las fotos.
Muchas gracias Anto, Maca y Maru por toda esta experiencia y un abrazo a todas las que fueron parte de este tour.
Hola, se acuerdan cuando uno podía salir al exterior?
Caminar por la calle, el parque, el bosque, estar con otras personas, etc?
Bueno, esto pasó antes de todo eso, una de mis últimas salidas del viajado verano (pronto subiré otro post de eso) por lo que decidí subir mi último viaje al exterior verde, un paseo familiar al sur, específicamente a la localidad de Hornopirén, región de Los Lagos, Chile.
Partimos desde Frutillar hacia Caleta Puelche (en la carretera Austral) para tomar el Ferry que atraviesa el estero de Reloncaví y seguir por esos montañosos paisajes llenos verde, mar, toninas y construcciones de barcos y botes.
Llegamos a Hornopirén y empezamos a buscar un camping donde pasar la noche, vimos un par y finalmente nos quedamos en Altos de Chaqueihua, un hermoso camping con un río color verde-agua, juegos, camas elásticas y tinajas calientes para meterse, una hermosura.
Ya con las carpas instaladas volvimos a Hornopirén para almorzar (pueden ver el delicioso sanguchito de salmón más abajo) y recorrer un poco. Después de eso fuimos en búsqueda de una de las muchas cascadas que hay por el sector, ya se me olvidó el nombre, pero pueden ver el video al final con la cascada y los hermosos paisajes camino a ella (incluyendo las gallinitas, ovejas y el chancho).
Volvimos al camping a tomar once, ordenar más cosas, sacar algunas fotos, abrigarnos, esperar que la tinaja estuviera caliente y tomar sopita de campamento. Una vez lista, fuimos a la tinaja (donde no lleve mi cámara porque agua+oscuridad=mala idea), la que ya estaba demasiado caliente lo que implicó graciosas discusiones que mataron todo el momento de relajo que podría significar. Hacía frío de noche, así que después corrimos a ponernos pijama y acostarnos en los sacos hasta mañana.
La mañana siguiente estaba gélida, GÉLIDA, fue un poco terrible tener que ir al baño temprano (lo primero que hago siempre), pero después de un tecito, un pancito con huevo y un poncho encima, pude moverme más y volver a la vida. Estábamos al lado de las montañas por lo que el sol aparecía después de las 10.00 de la mañana.
Ordenamos las cosas, guardamos todo (mis padres llevaron comida y cosas como para una semana) y partimos hacia Puelo, donde querían aprovechar de pescar un poco (no pescaron nada) y ver el paisaje y los transbordadores que salen en el lago Tagua tagua.
Almorzamos unos sandwiches ahí en la playa y partimos de vuelta hacia Fruti, terminando el viaje, no sin antes pasar a comprar kilos de miel por parte de mi madre (que me regaló para traerme, cabe mencionar).
Era lindo poder salir fuera del hogar y estar con otras personas, ojalá se vuelva a repetir antes que esta cybervida se vuelva la única posible.
Así que eso, aprovechen de cyberviajar, planeen para más adelante los viajes que nunca pudieron concretar porque la vida se les venía encima, quédense en esos casas lo más que puedan, ayuden a contener este Covid-19, no salgan por tonteras, gracias por leer y gracias sur por ser tan hermoso.